Cápsulas
April 15, 2015

Las cápsulas para café pueden ser nuestra perdición

Más que una moda, las cápsulas para café, parecen ser un hábito cuestionable que llegó para quedarse.

Seguramente las has visto en el súper, en alguna cafetería, en casa de una amiga o hasta es posible que seas dueña de una. Las máquinas para hacer café con cápsulas o pequeños contenedores de plástico son ahora muy fáciles de encontrar casi en cualquier lugar.

Y es que se ha creado un boom por hacer en casa café y otras bebidas frías o calientes como capuccino, chai, mocaccino, chocolate y hasta té, de una forma sencilla y práctica en tan sólo unos segundos. Éstas máquinas, no solo nos proveen de una amplia gama de sabores, sino que nos ahorran tiempo y se vuelve un modus operandi muy cómodo, pues solo necesitas colocar agua, la cápsula, encender, presionar un botón y ¡listo! Obtienes una taza de deliciosa bebida caliente o fría.

Y claro, todo esto suena maravilloso, ¿cierto? Pero en realidad, estas pequeñas cápsulas, proveedoras de tiempo y “felicidad”, hasta ahora son un enemigo para nuestro planeta.

Si, ahorrar tiempo se ha vuelto de lo más importante, pero sin siquiera pensar mucho en ello o darnos cuenta, por cada taza de café que se prepara con estas máquinas, se requiere una cápsula, si por semana consumes al menos una taza diaria, esto quiere decir que por semana son 7 cápsulas que se van a la basura con pocas posibilidades de ser recicladas. Y si en casa viven al menos 2 adultos que consumen café o similar, son al menos 14 cápsulas por semana, 56 por mes, 672 al año y eso sin contar a las visitas y las tazas extras de café.

Por fortuna, existen ya algunas cápsulas biodegradables, lo cual es un gran avance, beneficio y ventaja para que podamos echarle la mano al planeta. Esperamos que pronto todas estas cápsulas para bebidas, sean biodegradables y que se encuentre alguna solución efectiva para degradar de una forma amigable con el ambiente las que no lo son.

De esta forma, si estas máquinas predominan en gran parte de los hogares, ya no será tan terrible el daño que se está causando contaminando con cada taza. Al ser biodegradables, nos aseguramos de estar cuidando lo que sucede después de utilizar las cápsulas.

Pero para no echarte más rollo, mejor de forma sencilla te explicamos los Pros y Contras de estos contenedores de bebidas:

Pros Contras
Son fáciles y rápidas de usar lo cual hace que las consumamos a mayor velocidad y genera rápida acumulación de desechos. Existen ya algunas biodegradables, aunque aún no todas lo son y siguen acumulándose.
Una opción para hacer café para cada gusto. Existen máquinas para hacer café, capuccino y espresso que no contaminan de esa forma.
Es un sistema muy limpio. Que de momento deja al planeta muy sucio.
Es “económico”. Comparada con una cucharada sopera de café, además de no necesitar un contenedor adicional, es muy cara cada cápsula.
Están buscando una solución más amigable con el planeta, se espera para 2020. Es posible que para 2020 que llegue esa solución, sean otro tipo de medidas las que se deben tomar, pues el planeta podría estar muy contaminado ya de cápsulas para entonces.

Además de las cápsulas que ya son biodegradables, aún no existe una forma eficiente de reciclar o reutilizar las cápsulas que no lo son, pues están hechas con Plástico #7, el cual sólo puede ser reciclado en unas pocas ciudades de Canadá y para empezar, estas cápsulas se venden por todo el mundo. Las compañías creadoras de estas cápsulas y máquinas comentan que es posible que para 2020 ya tengan una solución, que están trabajando en ello, apenas es 2015 y ya se sabe que la cantidad de estos contenedores que hasta ahora se han vendido, podrían dar la vuelta a la Tierra al menos 10.5 veces si fueran formados uno tras otro.

Otra opción es regresar a preparar el café de la forma tradicional. De esta forma, no contaminamos a gran escala, hay cafeteras que traen su propio filtro y pueden lavarse sin necesidad de un filtro desechable, y además puedes disfrutar de la experiencia aromática de hacer café de grano, desde molerlo, agregarlo a la cafetera o en una olla, dejar que el aroma inunde tu hogar hasta el momento en el que toca la taza y está listo para beberse.

Al final, con el café que usaste, puedes prepararle un agua muy nutritiva a tus plantas, si le agregas agua de nuevo y lo dejas reposar, puedes regar con esa agua tus plantas y darles una dosis de nutrición natural.

El tipo de café que quieres beber y de planeta que quieres tener, en verdad está en tus manos. Confiamos que tomarás la mejor decisión. ¡Gracias por preservar nuestro planeta!

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